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lunes, mayo 7

La vieja casa que ya no es hogar

Mar de plata
mar de estaño
en un día de otoño
en el que se desata.

Róbame la epifanía
tráeme a tantos
los que también
te imaginaron de acero
o de barro.

De cristal atravesado
de sueños prohibidos
fascinaciones suicidas
nostalgias genéticas
personales y colectivas.

La vieja casa que ya no es hogar,
como un viejo amor en fuga
como un sueño que no sucedió
un seno salvaje
de muerte y vida, muerte y vida,
estaño helado
fantástico turquesa
casa prohibida, casa prohibida.

jueves, marzo 22

Vuelve la ira

''You see, the thing about our loved ones,
OUR FUCKING LOVED ONES,
they come every time and they blindside you!''

Entrégate a la sosegada calma del asceta
y entiende a los demás
los demás
Y entiende que el fallo nos pertenece a ambos
en esta comunicación falta, tan falta.
Que intentamos sobreponernos a nuestras carencias
como cada uno buenamente puede y sabe.
Ten piedad de ellos como tú mereces su piedad.
Ten piedad de ellos
ten piedad de ellos
ten piedad de ellos.

''And it doesn't feel rigth to use information given at close range
for the gaga and the bind and the ammunition round"

Quédate arriba, no te salgas del sendero de la pureza del alma
que premia en tu soledad los sinsabores de los gestos
de las bestias
de los que no conocen la verdad
y por su dolor tu dolor exigen sin saber.
Quédate contigo y la paz del que entiende
que no es tu dolor sino su culpa lo que expían
su miedo a no entender
que purgan en la hoguera que te deja sin aliento
porque tu cuerpo será mártir de su conciencia
el día que la luz les llegue 
y entonces os regocijaréis como los hermanos que siempre fuisteis.

''At times I look at people and I don't see anything worth liking [...] 
I hated most people''

Quédate en la luz desde donde te podrán ver
y te podrán robar tu tiempo y tu energía.
Desde donde serás la jodida diana.
Ábreles la puerta a tu casa a tu corazón a tu mismo centro frágil
donde duerme el mismo miedo que les atenaza.
Enséñales tu debilidad para que vean
que todos la tenemos.
Dales una copia de las llaves de la biblioteca de tus mayores errores
y espera a que crean que les has fallado. Solo espera
Te sonreirán y podrás ver la belleza cuando el tiempo sea plácido
pero a la tormenta solo verás su queja.
Verás cómo todo puede ser utilizado en tu contra.
Hurgarán en tu interior y romperán eres hermoso objeto que les entregaste
y con los pedazos te rajarán la cara y las tripas
te dejarán vacío y débil.
porque....
Porque han decidido ser débiles.
Han decidido ser escoria y mierda,
incapaces de ver la verdad más simple y evidente:
NO TODO PUEDE SER CULPA DE OTRO.
NO TODO VALE PARA SALVAGUARDAR NUESTRO DOLOR.
LA CONFIANZA NO FUNCIONA EN UNA SOLA DIRECCIÓN.

"I'm only happy when there's static in the air
cause the fair wheather is fake to me''

jueves, marzo 15

De lo que querría escribir

Del espacio, de las mujeres, los humores, las tardes noches,
los vecinos, sus coches,
sus alardes, la suerte de según a qué lado se encuentre uno del alambre
de espino.
De las rosas, de los claveles, del misterio de las flores y la añoranza de sus olores.
De plazas que no huelen, letras que son cartas que no se enviaron porque eran demasiado
personales para resonar en esas mentes, esos quienes,
los que deben dar sentido a la alquimia de hacer frase mis quehaceres,
mis pájaros que migran, mis retales de pieles
que les vistan de un yo parecido al suyo.
De un nosotros íntimo en lo público.
De lo poco que me cuesta estar loco, los recuerdos de la tierra lejana de la niñez,
de escamas que se van desprendiendo, de los senderos que a penas formamos
en el ligero paseo que es la vida, de las fechas finales,
del agua, la nostalgia uterina, lo concreto,
lo que se nos escapa, lo que nos atrapa.
De lo que oculto y no me deja ser libre, los terribles secretos de ser humanos,
los pequeños misterios, de creerse único en el ciclo..

De todo eso, de todo, querría escribir.
Transmitir hasta la vibración de estas que estás y escuchas,
escuchas y vibras por percepciones ambiguas de un algo más.
Algo que hace que me ames por un momento porque ese algo también está
dentro de ti y te das cuenta ahora que te lo cuento.

Si hablan las calles, si cantan, más bien, si cantasen,
sería en coros.
Y yo con una sola voz y un solo yo
intento beberme esta tempestad que es el sonido de la calle
a morro.
Para devolver la exhalación que me recuerde que aún vivo
y aún soy capaz de hacerla callar
para que me escuchen.
Saciar mi sed regalando mi voz en torno a la hoguera,
eludir la barrera de la piel en cien historias que hacen un uno
indivisible en la memoria colectiva.

De cómo las fantasías cobran vida y se quedan
con nosotros, en nosotros.
De eso quiero escribir.

lunes, agosto 31

El fallido

Esta insignificancia nuestra.
La entrega sumisa, ingenua,
al "todo va a salir bien".
O el estoicismo: todo saldrá como tenga que salir y mientras tanto yo estaré. Hasta que la muerte me separe de mis dudas. Mis dudas. Mi antimateria mental. Un posible infierno sería seguir dudando de mi existencia después de muerto, porque entonces, sin la perspectiva del fin, ¿qué daría alivio a mi alma?
Con estos pensamientos afronto mi vida y supongo que hay una esperanza innominada en mis planes pues sigo adelante con la enorme farsa de mi tiempo, parando a tomar aliento en oasis de amistad, agua de amigos para la sed horrible de ser humano. Sed humana.
No quiero morir/no sé vivir. Me canso de tratar de definir términos que me sobrepasan tanto, me entrego a la subsistencia y a lo cotidiano. Me canso de esto también, de ser uno más, de no trascender. Es este impropio deseo de lo efímero, lo inevitablemente efímero, de permanecer y purificarse, hacerse perfecto, infalible, esférico, lo que me devuelve a estas ensoñaciones ignotas que trascribo: el vago intento. El fallido.
Hay todo un universo de cuerpos celestes y yo solo acabo de empezar a describir la habitación en la que me encuentro. ¿Qué hay tras la ventana? Todo allá se mueve y es inmenso. ¿Y lo que ya se movió y fué? Todo eso es el "para siempre" de los "nunca". ¿Y todo lo que venga a la postre, seca ya tinta y sangre?
Eso es materia de locura o ficción.
¿Y si no supiera estas palabras?


Noche estival
Noche de estío
Si no supiese estas palabras,
vivirían informes
en mi interior sombrío
Lejos de la luz
Ajenas al bien o al mal
Y yo sin ellas sería un yo más lleno
Y el mundo un lugar más vacío
más quedo como una tierra sin mar.
Mi hastío sería bostezo
Mis diarios terreno baldío
Mi plegaria muda genuflexión del rezo
Mi tropiezo olvido

domingo, junio 7

Reflejo del yoydelellos.

Quiénes los otros y quién yo. Maldito yo, malditos otros, bendita ella.
Llevo unos días de aquellos que jamás viví, enagenado y arriba, muy arriba.
Se me resiente la misantropía que es lo único que puede justificar la sonrisa química lista y el alma dormida al lado de vagabundos -va hecha jirones-.
El infierno cociéndose lentito dentro y una vida normal que pago a plazos, que me pagan, mientras me voy regalando pequeños caprichos de amores raros que equilibran la acidez. Que me peguen un tiro, quiero sentir algo extremo yo y no verlo hacer a otros. Que vuelva Marta y me toque. Que les baste ser yo quien soy a los míos, sin expectativas sino amor. Que Dios me haga una señal para saber que está a o de mi lado. De lado a lado de la página escribiendo el sánscrito de los que vengan y lean, los que vengan y lean, los que vengan y lean. Parto las estructuras porque no puedo chillar en serio en la calle. Chillar todo serio en la calle: ¡Paren! ¡Se acabó la farsa! Podemos hablar claro como si todos la cagásemos igual.

Soy esclavo de la imagen que quiero dar. No lo termino de entender pero, tonto, me consuelo pensando que hay muchos más como yo. Bienvenidos a la era del ego sin cables. Hay hectáreas de desierto donde grandes bases de datos acumulan el ajuar de los suficientemente pudientes como para tener acceso a internet. Tera-pirámides, tumbas de recuerdos de vidas de ciber-faraones. Y no, no habrá éxodo si el servidor no se cuelga de una viga del techo y se deja caer. Seréis followers para siempre por el mero hecho de...Serémos followers para siempre por el mero hecho de poder permitirnos tener... Seré follower para siempre por el mero hecho de poder permitirme tener followers. Paradójico el esclavo que posee un esclavo. Profético de una forma absurda el cienpiés humano. Ahora que no morimos de hambre nuestras brillantes mentes nos brindan una selección adaptada antinatural en la que los no aptos viven pero no follan, tienen ruedas pero hay escalones, salen a la calle pero el espacio y las personas les asustan... Y se comen la mierda de una difusa élite con participaciones en tu peinado, tu erección o quién sabe, esa esquirla metálica en la cadera de algún negro de Sudán. Y nos comemos esa mierda en un rango amplísimo cada día de nuestras sofisticadas eurovidas. La luz y el brillo nos encantan, por eso nos las ponen por delante: para que no tengamos que salir a buscarla o peor, crearla nosotros mismos.
Google se encarga. Esta todo bajo control.

Por otro lado, ¿no es casi mágico? Ese calor humano de me gusta que ya no se despacha de forma presencial sino a distancia, acaba como calor que disipan sistemas de refrigeración hidráulica en alguna planicie remota llena de cables. Ese calor humano lo sienten las criaturas que beben de ese agua y respiran ese aire. Tu comentario puntual puede significar el julio que determina el sexo de una cría no nata de reptil. Un ápice de tu vida que es un mundo en otras. Pareciera que es ahora cuando estamos todos conectados cuando la verdad es que los límites y las barreras son nuestros. Tu aliento es agua de llu

martes, mayo 12

En mí habita un alma tan pura que es egoísta.
Constantemente renegando de mi caducidad, intenta escapar de esto que ella llama cárcel,
mi cuerpo de cerdo bípedo.
Su fisiología la apura y por eso dentro del baño no tengo aliento pues ella se queda en la puerta.
No le gusta cuando juego con la química que la subyuga
y puja,
golpeando fuerte las paredes de mi cráneo,
enviando ondas de presión y vibraciones de auxilio a mi glándula pineal,
para que pare, pare y mire, mire y ame
y deje de ser estúpido ser humano.

Yo, que creo ser pontífice entre mi realidad material y mi ser inmaterial
intento hacerlos comulgar.
Y es así que  a veces obsequio a mi alma con flores del jardín
de lo que se marchita
y por momentos me sonríe porque es capaz de conciliar
su belleza
con su movimiento/fragilidad/imperfección

...Desde su primera sonrisa que no me gustan las fotografías en días de fiesta...
Son caprichos que no puedo permitirle a mi alma,
esos trozos de ocio y gozo momificados.
Nacimos profetas de nuestra especie y solo habremos de comprender el descanso
absoluto
cuando fluyamos en el caos que es vivir y morir siendo tan
jodidamente
conscientes de nuestro propio estado.
Cuando ya no notemos las corriente aunque flotemos sobre ella.
Esta flotabilidad.
Y es que la naturaleza -llámalo el todo que conforma lo que está y no eres tú- no tiene interrogantes.
¿De qué duda una flor? ¿De su belleza?
¿Duda de su grandeza la montaña?
¿Duda la ciénaga de su olor?
Mi alma no duda,
mi cuerpo tampoco.
Soy yo, sea lo que sea, el que uno una línea curva con un punto (¿), vuelco algo que no existe más que en mí y completo el esquema volteando esa línea y ese punto como si conjurara algo místico entre dos barreras.

Puede que el paraíso no sea un lugar, sino las personas cuando ya su alma y su realidad no luchan por desacreditarse mutuamente y su ser que está en medio puede alcanzarlos a ambos sin esfuerzo.
Las líneas se desdibujan, los puntos tienden al infinito...
No consigo imaginarlo, solo sentir que sería bello.
Quizá como darle vida a una metáfora
o dejar de ser humano,
ser humano, ser humano, ser humano,
ser humano, ser humanos,
ser humano.

lunes, febrero 9

Aries

Pero aunque quisiera, no podría quedarme. De las cosas he aprehendido mi propia naturaleza. Las raíces no son más que intentos del yo. Pero lo que realmente dura es todo, y eso solo puede la mente suponerlo: el día y la noche será mucho más largos que un día y una noche; mi estancia contigo durará toda nuestra vida o hasta el olvido.
El olvido es otro engaño más. La realidad solo se rehace, pero no se pierde. Y así es que en cualquier momento puedo irme a otra habitación, a la que tu voz no llegue, en la que mi oído te confunda con el roce de las cortinas o el crujir de una puerta. Y puede que luego me vaya de esta casa a donde tu vista ya me confunda y me incluya en la danza de sombras de un horizonte líquido que se derrite frente al sol en fuga. Y todavía podré irme más lejos. Dejar estas tierras, cruzar mares o cordilleras, dejar atrás este idioma. Y como dijo el sabio, puede que entonces nuestra imaginación y nuestra memoria no sepan ya dibujarnos el uno al otro tras los párpados, creando la única distancia real que pueda separarnos: el olvido.
Pero recuerda que el olvido no es real aunque exista. Solo en un mundo en el que el todo incluye a la nada es esto posible.

Tú y yo, tú y todo, siempre estaremos unidos, siempre lo hemos estado aunque solo tengamos un parpadeo para verlo. Incluso cuando abandonemos esta conciencia incierta hacia la madre de toda incertidumbre.

Ahora, tú que tienes un nombre, una raza, un idioma, una nación y en mí un amigo, bebe del vaso que te convido y si tienes hambre en seguida dispondré la mesa con todo lo que pueda ofrecerte. Siéntate en el cojín que más seduzca a tu vista. Cámbialo luego por el que más mullido sea. Tómalos todos si lo ves preciso. Hablemos de nosotros. De cuita y afrentas, haciendas, el cielo incierto y las lluvias, el infierno de la pobreza de los necesitados. Aquí sentados, enumeremos las mil inútiles soluciones que vienen a nuestra mente para poner el mundo de las personas del derecho.
Yo te oigo, tú me oyes, y un pequeño fragmento invisible puede flotar en el aire de este diván y posarse en tu mano, habiendo alzado el vuelo en mi aliento. Seamos nosotros, tú y yo, mientras todo lo demás es, y no reparemos en que más allá de nosotros estamos todos.
Tu vaso aún sangra, pero el mío está vacío. Eso es porque tú bebes a sorbos y yo a tragos; en alguna parte un sol anciano engulle sin masticar mundos enteros que no conoceremos nunca tú y yo. Pero la intuición no te engaña: ahora somos como ese sol nutriéndonos de lo que él jamás sabrá hasta que no haya unido nuestros seres el viento de la inmortalidad, el flujo del todo.

Permite que te escancia té amargo. La noche de hoy ya viste de negro y plata las colinas y no conviene despedir a un invitado sin darle algo con lo que aliviar el penoso e incierto camino de vuelta. Será la mortaja de lo que hoy y solo hoy fuiste y quedará su marca en tu paladar como queda la de cada atardecer que tus ojos atraparon. Yo vine a ti masticando los últimos trozos de lo que soy, recordando una disputa ya lejana con una criatura de litoral. Tú puedes irte con la promesa de que jamás nos separará más que el fino velo que la vida teje alrededor de sus criaturas sensibles con el fin de que no se pierdan en la inefable inmensidad del todo que una vez fueron y siempre serán.

Que la paz sea contigo.